lunes , 21 octubre 2019
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Los bomberos de Móstoles, en ‘peligro de extinción’

La ciudad de Móstoles es considerada municipio de gran población, según la Ley 57/2003, ya que tiene más de 215.000 habitantes censados. Además, cuenta con dos hospitales, una universidad con más de 6.000 estudiantes, nueve polígonos industriales, un parque empresarial, el centro tecnológico de Repsol YPF y un sinfín más de espacios públicos. Para todo ello, solo se dispone de 70 bomberos en la actualidad mientras que en el 2008, cuando Móstoles contaba con poco más de 205.000 ciudadanos, la plantilla era de 86 personas.

El oficial de Servicio, Javier Guijarro, explicó que “es necesaria una renovación de la plantilla, ya que se han producido un gran número de jubilaciones, siendo de 3 bomberos en este último año, pero con la situación económica actual está complicado”.

En total son 70 bomberos repartidos en 6 turnos con una media de 11 personas y con un horario de 24 horas y 15 minutos. Sin embargo, los bomberos comentaron que no existe un mínimo de personal establecido por el Ayuntamiento como ocurre en otras localidades del entorno. Esto implicaría que si se producen dos incidentes de gran envergadura, la jefatura del Parque, o bien el responsable del siniestro, se vería obligado a decidir cuál de esos dos tendría mayor prioridad, puesto que con este número de efectivos sería imposible dar respuesta eficaz a ambos siniestros a la vez.

Asimismo, añadieron que al Ayuntamiento le da igual que sean 7 u 8 bomberos de guardia y que sin unos protocolos de intervención se produce una innecesaria pérdida de tiempo porque no hay nada sistematizado. Además, fuerza a los mandos a tomar una decisión in situ y dar prioridad de acuerdo a sus criterios, cuando unos protocolos ‘liberarían’ de esa carga y facilitarían el trabajo de los bomberos.

Anécdotas peligrosas

El oficio de bombero siempre es peligroso pero cuando el entorno se complica, ese riesgo se hace más patente. Un incidente reciente, que quiso comentar uno de los delegados sindicales de CCOO en el Parque, fue el de un incendio en el PAU4, donde la planificación de algunas calles no está prevista para situaciones de emergencia. En ese caso, los bomberos tuvieron que dejar los vehículos a 200 metros de distancia de la vivienda y crear una extensión de mangaje de la misma longitud para poder sofocar el incendio. Esto provocó que dos policías locales resultaran intoxicados, al tratar de ayudar a los bomberos, y tuvieran que ser asistidos por los servicios sanitarios. Además, se produjo una pérdida de tiempo que podía haberse evitado sin la existencia de unos bolardos que cortaban el acceso de los vehículos de emergencia y con unas medidas de prevención adecuadas por parte del Ayutamiento.

Otra situación que manifiesta la falta de personal se produjo hace un tiempo cuando el bombero encargado de la emisora tuvo que atender una urgencia solo, porque el resto de efectivos se encontraban fuera del Parque atendiendo otros dos incidentes más. Es decir, el Parque por un tiempo se quedó vacío, con el peligro que ello conlleva para los mostoleños y la propia seguridad de los bomberos.

Reivindicaciones razonables

A priori un aumento de la plantilla sería lo ideal pero no lo suficiente. Los bomberos creen conveniente una reforma del Parque que ya tiene 30 años. Además, explicaron que la torre de maniobras está clausurada debido a su mal estado y que no disponen de un sistema informatizado, como el resto de servicios al ciudadano, por ejemplo, la Policía Local y Nacional y los centros de salud. De la misma manera, comentaron que carecen del TAC 112, un ordenador que avisa de las emergencias, y que no cumplen con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Comentaron que por las mañanas el humo desprendido por los vehículos al ser puestos en marcha no es recogido por ningún extractor de humos. También, los cuadros eléctricos están destapados y en algunas estancias como la emisora, los cables están a la vista.

No obstante, el jefe de Bomberos, Javier Guijarro, comentó que tienen prevista una reforma de las instalaciones entre las que se incluirían la torre de maniobras, la emisora, mobiliario en general, la zona de cocheras, extractores de humo y pintura a todo el edificio. Esta inversión supondrá un coste de 300.000 euros provenientes de la Asociación Empresarial de Seguros (UNESPA) a través de un concierto para la Contribución a los Servicios de Extinción de Incendios estipulado en la Ley Reguladora de las Haciendas Locales.

Con respecto al material técnico del que dispone el Parque están más que cubiertos, según Javier Guijarro. En total poseen 14 vehículos, una amplia cobertura de herramientas y uniformes completos. Sin embargo, en relación con esto último, los bomberos manifestaron que llevan un año esperando a que lleguen los nuevos, teniendo que trabajar con unos trajes defectuosos y en algunos casos rotos, con el peligro que ello conlleva.

Acusaciones cruzadas

Los bomberos de Móstoles llevan reivindicando sus derechos desde hace mucho tiempo. Sin embargo, el Ayuntamiento les acusa de absentismo laboral, como así hizo la concejala de Recursos Humanos, Modernización y Calidad, Mercedes Parrilla, en el último Pleno. A lo que los bomberos quisieron añadir que mientras que en el Parque el porcentaje de absentismo es del 6%, en el caso del de la plantilla del Consistorio es del 10%.

Por otro lado, tanto Mercedes Parrilla como el concejal de Seguridad, Juan Manuel Manjavacas, están informados de la situación que atraviesa el Parque y la necesidad de aumentar la plantilla, según comentó uno de los delegados sindicales de CCOO en el Parque. Ambas concejalías son conscientes de que si se produjeran dos incidentes de gran consideración, los bomberos no podrían atender ambos de manera simultánea. Pero estas se escudan en que esas salidas simultáneas suponen el 8% del total de incidentes al año, una media de 1.000. No obstante, los bomberos aclararon que ese 8%, son 80 situaciones que se producen al año y que ponen en riesgo la vida de los mostoleños, ya que tienen que dar prioridad a uno de los dos. Además, añadieron que “no pasa nada, hasta que pasa”; y por ello, no quieren quedarse de brazos cruzados y continuarán luchando por su seguridad y la de los mostoleños.

No obstante, el jefe de Bomberos, Javier Guijarro, explicó que la relación con el Consistorio mostoleño es buena porque no hay más remedio y que al tratarse de un servicio público tampoco pueden exigir más, tal y como está la situación de las arcas del Ayuntamiento. Asimismo añadió que lo ideal es que se incorporaran cada año entre 6 u 8 bomberos y no 20 de golpe, porque los nuevos tienen un período de formación y la integración debería ser más paulatina.

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