El tribunal calificador de una oposición para 13 plazas de conductor bomberos en la Diputación de Valladolid decidió ayer mismo suspender el proceso ante los indicios fundados de filtración de datos, a través de un sistema transmisor, entre alguno o varios opositores y una persona que se encontraba en el edificio de celebración de la prueba. Fuentes consultadas anoche explicaron que el pasado sábado en la Escuela de Empresariales, centro en el que se celebraba el examen, la secretaria del tribunal detectó a un hombre con una mochila junto a las máquinas de café que, al parecer, tenía un ordenador conectado al enchufe. Primero le pidió explicaciones y luego echó al sujeto del centro universitario.
Al terminar el examen un bedel vio de nuevo la mochila en el mismo lugar y avisó a los responsables de las pruebas. Fue entonces cuando la secretaria llamó a la Policía Municipal con el objetivo de aclarar los hechos. Antes de llegar los agentes, apareció de nuevo el sujeto, que exigió que se le devolviese el material. «Incluso llegó a amenazar a la secretaria con que le iba a pegar dos hostias, tenía una actitud muy agresiva», explicaron las mismas fuentes. Cuando la encargada del examen le comunicó que había llamado a la Policía, el hombre abandonó el centro educativo y dejó la mochila allí.
Al parecer, en su interior los agentes hallaron una antena, un transmisor óptico y otro material perfectamente preparado para transmitir datos y sonido al interior del aula donde se celebraba el examen. Un juez investiga ya los hechos.
El diputado de Personal, Agapito Hernández, explicó ayer que la suspensión de la prueba, a la que se han presentado 700 aspirantes para 13 plazas, «es la mejor decisión que ha podido adoptar el tribunal, que está formado por técnicos y observadores, hasta que se conozcan los resultados de la investigación. En función de ellos, el tribunal deberá decidir si repite la prueba, que era la primera del proceso, o se sigue adelante».




