Los Juegos Mundiales de Policías y Bomberos rinden tributo a las víctimas del 11-S
Barcelona 22:30 h. del 27 de julio de 2003.
Rob Carlo, un bombero neoyorquino que perdió a su hermano en los atentados al World Trade Center del 11 de septiembre de 2001, entra en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona con la última antorcha del Fuego que iluminará los X Juegos Mundiales de Policías y Bomberos. Casi diez mil quinientos atletas de todo el mundo y treinta mil espectadores, incluídos Su Majestad el Rey Don Juan Carlos, presencian con respeto reverente esta última posta antes del encendido del pebetero. En el corazón de todos nosotros un nudo que nos atenaza y en la mente las terribles imágenes que todos hemos visto y que todavía hoy, casi diez años después, nos siguen poniendo los pelos de punta.